Las ganancias por acción (EPS) son una métrica financiera fundamental que los inversores suelen utilizar para evaluar la rentabilidad de una empresa. EPS mide cuánto ingreso neto obtiene una empresa por cada acción de sus acciones ordinarias.
Para calcular el EPS, el beneficio neto de la empresa (menos cualquier pago de dividendos a accionistas preferentes) se divide por el número total de sus acciones ordinarias en circulación. El resultado demuestra el beneficio de la empresa disponible para cada acción en poder de sus inversores. Un EPS más alto generalmente indica un mejor desempeño financiero y una mayor rentabilidad.
Los inversores frecuentemente confían en las cifras de EPS para comparar la rentabilidad entre empresas dentro de la misma industria. Además, el EPS también puede revelar tendencias de crecimiento a lo largo del tiempo al rastrear la métrica a lo largo de múltiples períodos financieros.
Sin embargo, el EPS por sí solo no muestra el panorama completo de la salud financiera de una empresa. Por lo tanto, se alienta a los inversores a evaluar las EPS junto con otras métricas financieras y fuentes de datos para tomar decisiones de inversión más integrales.